lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Por qué las personas que tienen un nivel económico más que aceptable, o por lo menos bastantes, van por las carreteras como si fuesen sus amos y dueños? Y encima a los que se les atrapa con las manos en la masa, es más que posible que salgan indemnes.

Ayer, domingo 11 de septiembre de 2011, aproximadamente a las 19:30 Calle 30, salida 0A. Para quien no la conozca por su punto kilométrico es la salida que se coge desde la calle 30 hacia la Avenida de la Ilustración.

Un Porsche Cayenne conducido por un homínido, que no tiene respeto por la integridad física de los demás conductores, lleva a cabo una maniobra que bien podría haber acabado en accidente múltiple metiéndose con calzador, de izquierda a derecha y a lo bestia, entre mi coche y otro que tenía en diagonal, a mi izquierda, para poder coger el desvío a tiempo. ¿Cuál se supone que debería haber sido la reacción al oir el claxon de mi coche y mi gesto de llevarme dos dedos a la frente?. Debería haber sido un gesto de disculpa, ¡como mínimo!. ¡¡El susodicho “caballero” se echa a reir y me hace un gesto de cálmate chata!! Por lo visto le hace gracia haber puesto en peligro no sólo a sí mismo, si no a dos personas más. Ya se le podía haber roto el motor o reventado una rueda.

Esto me llevó a pensar en el accidente de Ortega Cano. Primero se disculpa con la familia de las personas fallecidas en el accidente. Perfecto, por lo menos tiene la deferencia de disculparse por sus actos. Eso sí, ¡¡ahora declara que no bebió!! Señor Ortega Cano, ¡no se ría usted de nuestra inteligencia! El Instituto Nacional de Toxicología de Sevilla declaró que, según análisis, usted llevaba 1,26 gramos de alcohol por litro de sangre, ¡ah! claro las pruebas se las han sacado de la chistera, al igual que hacen los magos con animalitos varios, cierto.

Todo esto viene a cuento porque la gente que comete tropelías en la carretera, consciente o inconscientemente (ya que le dio un vahído), tiene que cumplir con la justicia. Usted señor mío tiene que cumplir con la justicia, claro está después de que le operen el colon y se sobreponga del herpes Zoster.

2 comentarios:

  1. Así, brevemente...

    1º Ya se estampará...

    2º Por desgracia no lo hará solo.

    3º Seguramente a pie de calle, sin conducir ese tanque no se habría atrevido a hacer tal gesto, de lo contrario, conozco a una persona que le habría estampado un puño en su aristocrática cara.

    4º Ortega Cano es basura, lo malo es que para corroborarlo ha tenido que llevarse por delante la vida de otra persona.

    5º La justicia en este país NO funciona.

    Miguel dixit.

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  2. Es lamentable.
    Por la especial condición de mi trabajo, me encuentro con accidentes de tráfico complicados en los que las víctimas, en muchas ocasiones, no han sido los causantes de los accidentes.
    El causante sale indemne y en muchas casos hasta desconoce que ha provocado un accidente.

    La cuestión es que no existe lo que llamamos una justicia universal. Existe la justicia del hombre y por tanto, injusta.
    La idea de justicia es eso, una idea nada más.

    La desesperación ante la ausencia de una justicia universal hace que algunos se la tomen por su cuenta, lo que redundará en una satisfacción momentánea, pero no pocos problemas a medio y largo plazo.

    Es complicado.

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